Un cheque podrido es un documento de compromiso de cuota que ha sido modificado tras su lanzamiento y entrega. A menudo dicha cambio replica a un interés fraudulento.

En términos financieros, se conoce al cheque podrido como aquel documento que ha experimentado alteraciones de distinta naturaleza: manipulación gráfica o cambio de su información son los tipos más extendidos.

De modo similar a lo que sucede con los cheques de carácter fariseo, los cheques alterados a menudo pueden obtener a identificarse como un maniquí de patraña o fraude.

Sin confiscación, es importante destacar que un cheque podrido puede serlo tras {conocimiento} de las partes y sin intención de cometer fraude. En ocasiones, una modificación es realizada por mutuo acuerdo para evitar la lanzamiento de un nuevo cheque.

Principales casos de cheque podrido

La forma más popular de circunscribir un cheque de este tipo es mediante la observación de diferencias entre la cantidad emitida en origen y la cuantía final.

Por este motivo, adquieren importancia los resguardos y la copia propia de la chequera perteneciente al sujeto emisor de un cuota.

Otra modalidad popular es la suplemento de nuevos números al valor innovador, mayormente mediante la suma de ceros incrementando la cantidad de caudal comprometida.

Alternativamente, además son numerosos los casos en los que se ha modificado el nombre del destinatario o beneficiario.

Características principales de un cheque podrido

Asiduamente, se considera a un cheque bajo la denominación de podrido si cumple los siguientes rasgos característicos:

  • Carácter innovador: Si aceptablemente pueden contener información errónea o incomprensible, estos cheques siguen considerándose como originales y válidos, incólume criterio de la entidad que lo libra o cobra.
  • Cambios en materia de compromiso: A menudo la cambio del cheque sugiere una modificación de lo sensato en su extensión y entrega por las partes involucradas. Un ejemplo extendido es el cambio en la época de vencimiento.
  • Desconocimiento del emisor: Generalmente, el sujeto que entre el cheque no es conocedor de las modificaciones realizadas previamente a cobro.
  • Información adicional: Seguidamente, es frecuente añadir comentarios o cambios numéricos que comprometen el origen del cheque. Suele considerarse como motivo de invalidez o impago de este.
  • Conveniencia de espacios en blanco: Gran número de añadidos con inclinación de patraña se realizan aprovechando espacios entre caracteres. Por esta razón las chequeras acostumbran a especificar los espacios gráficamente con separación puntuada y líneas delimitadas.

Tratamiento de un cheque podrido

Como se ha indicado anteriormente, lo más popular es que sea el cárcel librado, o responsable del suscripción del valor comprometido, el que decida invalidar el documento o destruirlo.

Esta conducta está respaldada normativamente por gran número de leyes de naturaleza económica. Entre ellas se encuentran normativas de defensa del consumidor e incluso la prevención de blanqueamiento de capitales.

Asimismo, en el ámbito de la detección de posibles fraudes o estafas económicas, la lanzamiento de cheques alterados ocupa un destacado oficio.

Por TERABITE

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